domingo, 23 de octubre de 2011

Nacidas del Fuego

La jara es un planta pirófita.
Las plantas pirófitas usan los incendios (naturales, por causa del calor o de tormentas, y provocados) para propagar y hacer crecer sus semillas. Las plantas maduras, tras la floración, encierran y protegen sus semillas con cáscaras duras, que a su vez se alojan dentro de los frutos que penden de sus ramas y tallos. Allí "esperan" protegidas el tiempo que haga falta, hasta que se produce el incendio y toda la zona se calcina. Debido a las altísimas temperaturas, los frutos se abren y las cáscaras de las semillas se ablandan y caen al suelo. Lo mejor de todo es que la zona, tras el fuego, carece de parásitos y de otras plantas que le hagan la competencia.


Ángel Febrero (Experto en Naturaleza) para la revista "Quo" nº 185

Trepar para Sobrevivir

Zarcillo (estructura trepadora)
Las plantas han desarrollado una increíble capacidad de reacción ante los cambios en el medio ambiente, es una evolución parecida a la de los animales, si bien más lenta. Por ejemplo, las plantas se han adaptado a la rotación de la Tierra, a la gravedad, a los cambios de temperatura y de luz. Las trepadoras modificaron la dirección de su crecimiento para escapar de las áreas oscuras y buscar la luz necesaria para la fotosíntesis. Como ya han desarrollado esta capacidad, las plantas de este tipo siguen trepando aunque las tengamos en casa y no necesiten buscar los rayos de sol.
Las plantas usan 3 métodos distintos para trepar. La mayoría enrosca sus hojas y tallos al rededor de los objetos que van encontrando; un buen ejemplo son las parras. Otras plantas usan zarcillos que se pegan a los objetos sin necesidad de enrollarse para sostenerse. Pero las plantas trepadoras que mejor han evolucionado son las que tienen raíces a lo largo de todo el tallo; como las raíces no necesitan luz solar, pueden colarse entre grietas y agujeros, sujetando a la planta en casi cualquier superficie.



Artículo procedente de la revista "Cómo funciona?" nº 3.

Arrecifes en Jaque

En un informe realizado por más de 20 organizaciones de investigación y conservación se examina el impacto de la pesca y el cambio climático. El resultado apunta a que el 75% de los arrecifes de coral del mundo están apunto de entrar en una crisis de extinción. El informe, dirigido por el World Resources Institute de Washington DC, indica que en los últimos 13 años el riesgo de destrucción total se ha incrementado en un 30%. El motivo principal es la pesca ilegal y de explotación en los océanos Pacífico e Índico. Jane Lubchenco, directora de la Administración Nacional del Mar y la Atmósfera de EE.UU comentaba: "Este informe es una llamada de atención a los líderes políticos, gestores de los mares, empresarios y otras personas sobre la urgente necesidad de proteger los arrecifes de coral. Las amenazas locales y globales, incluyendo el cambio climático, ya están teniendo un impacto muy negativo y ponen en riesgo el futuro de este hermoso y valioso ecosistema." El informe denuncia los métodos de pesca invasivos como la pesca con dinamita -un método que se usa para matar grandes cantidades de peces y daña profundamente el fondo marino y las formaciones de coral- así como el incremento de la contaminación provocada por el hombre, que llega al mar a través de los ríos. Se prevé que para el 2030 un 50% de los arrecifes del mundo experimenten blanqueamiento, una acidificación que limita su capacidad de crecimiento y vida.
Hablando acerca del informe, Mark Spalding, científico marino del Nature Conservancy, declaraba: "Los arrecifes están siendo agredidos. son como canarios en una mina de carbón. Tienen una gran sensibilidad a las altas temperaturas, tanto que incluso un mínima variación provoca el blanqueamiento. Sospecho que en el futuro el calentamiento y acidificación van a ser las amenazas más importantes, si no aprendemos, podríamos perder la mayor parte de los arrecifes en 50 años. Serán sólo arrecifes de piedra caliza acumulando algas."



Articulo procedente de la revista "Cómo funciona?" nº 4